El HTML5 y la convergencia de las plataformas.

Es dificil que una aplicación web te sorprenda. Todas suelen hacer las mismas cosas del mismo modo, y en la mayoría de las ocasiones el tedio se traslada desde la cabeza y los dedos del programador al propio usuario. El desarrollo de aplicaciones se convierte con el paso del tiempo en una sucesión de actos repetidos, de reciclaje de código programado con anterioridad, de automatismos asumidos y de una visión -en este caso la de los desarrolladores de los sitios- viciada por diversos factores. Si a esto le sumamos la prisa que la mayoría de las agencias y estudios tienen por despachar los proyectos para abordar los siguientes, el resultado es un coctel nada digestivo que beneficia a pocos.

The wilderness downtown

Normalmente suelen ser las aplicaciones desarrolladas en Flash las que nos sacan del sopor y de la uniformidad, ese Flash ahora tan de capa caída gracias al señor Jobs pero que tantas alegrías ha proporcionado durante todos estos años a los consumidores de productos web. Sin embargo, hoy nuestro asombro viene dado por una web en HTML5 que se han sacado de la manga la gente de Google en colaboración con el artista Chris Milk y el grupo del momento, los Arcade Fire. En The Wilderness downtown y aprovechando la potencia de la nueva versión de HTML, el HTML5, se nos sumerge en una experiencia realmente creativa en la que el uso extensivo de las nuevas funcionalidades -Local storage, canvas, intercambio de datos entre servicios web- componen un todo fascinante, una experiencia que sin duda volveremos a ver mejorada de la mano de las grandes marcas.

Un 10 para esta web que marca nuevos caminos a seguir.

Si pretendeis saber mas sobre cómo se ha hecho y conoceis javascript, echadle un ojo a las tripas del asunto. Merece la pena.

La web ha muerto.

Hoy nos ha sorprendido Chris Anderson, mandamás de la prestigiosa revista tecnológica Wired, con un artículo en el que liquida la web tal y como actualmente la conocemos y dibuja un futuro basado en una gran oferta de aplicaciones cerradas que cubriran nuestras necesidades puntuales de información y servicios. Cabe recordar que este mismo autor asesinó hace 10 años a la web tal y como se articula hoy (sitios web de gran tamaño alojando un gran número de información), por lo que lo que hoy tenemos es una renovación de esa sentencia de muerte.

Cierto es que Internet está evolucionando a gran velocidad y en diferentes direcciones, y eso es algo a lo que nosotros, como trabajadores del medio que hemos de facilitar la mejor solución a nuestros clientes en el menor tiempo posible, debemos prestar gran atención. Actualmente observamos como un servicio como Facebook ha condicionado el modo en que las empresas diseñan sus estrategias de posicionamiento en internet, y para ello hemos tenido que adaptarnos incorporando el conocimiento de esa plataforma a nuestra cartera de soluciones. Hoy, inmersos en el boom de los smartphones y los dispositivos móviles de un tamaño cada vez mayor -el ipad sin ir mas lejos-, tenemos ante nosotros un amplio abanico de “formas” de trasladar las necesidades y deseos de nuestros clientes a la web, considerando que el impacto y el alcance del mismo variará en función de la plataforma escogida.

Es por ello que el debate que plantea Chris Anderson nos parece -equivocado o no en su capacidad profética- muy acertado como manera de definir un medio en constante transformación. Para alimentar el debate, desde nuestro blog y en esta primera entrada de una nueva época en la que esperamos grandes cosas, queremos trasladaros la pregunta de Anderson: ¿Creeis realmente que la web, en su formato actual, ha muerto?