La web ha muerto.

Hoy nos ha sorprendido Chris Anderson, mandamás de la prestigiosa revista tecnológica Wired, con un artículo en el que liquida la web tal y como actualmente la conocemos y dibuja un futuro basado en una gran oferta de aplicaciones cerradas que cubriran nuestras necesidades puntuales de información y servicios. Cabe recordar que este mismo autor asesinó hace 10 años a la web tal y como se articula hoy (sitios web de gran tamaño alojando un gran número de información), por lo que lo que hoy tenemos es una renovación de esa sentencia de muerte.

Cierto es que Internet está evolucionando a gran velocidad y en diferentes direcciones, y eso es algo a lo que nosotros, como trabajadores del medio que hemos de facilitar la mejor solución a nuestros clientes en el menor tiempo posible, debemos prestar gran atención. Actualmente observamos como un servicio como Facebook ha condicionado el modo en que las empresas diseñan sus estrategias de posicionamiento en internet, y para ello hemos tenido que adaptarnos incorporando el conocimiento de esa plataforma a nuestra cartera de soluciones. Hoy, inmersos en el boom de los smartphones y los dispositivos móviles de un tamaño cada vez mayor -el ipad sin ir mas lejos-, tenemos ante nosotros un amplio abanico de “formas” de trasladar las necesidades y deseos de nuestros clientes a la web, considerando que el impacto y el alcance del mismo variará en función de la plataforma escogida.

Es por ello que el debate que plantea Chris Anderson nos parece -equivocado o no en su capacidad profética- muy acertado como manera de definir un medio en constante transformación. Para alimentar el debate, desde nuestro blog y en esta primera entrada de una nueva época en la que esperamos grandes cosas, queremos trasladaros la pregunta de Anderson: ¿Creeis realmente que la web, en su formato actual, ha muerto?

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